Por tu noble misión de servicio, por tu entrega y por el cariño sembrado en cada estudiante. Por las horas dedicadas a tu labor, por tu paciencia, sabiduría y sensatez; y por ese sacrificio invisible de priorizar el futuro de nuestros niños, compartiendo el tiempo de tu propio hogar.
Hoy reconozco la grandeza de tu corazón y el valor de tu labor. A ti, maestro, que en un verdadero acto de ayni con el futuro, buscas cada día nuevas formas de educar, innovar y lograr aprendizajes que trascienden generaciones. Hoy te expreso mi saludo fraterno: ¡Feliz Día del Maestro Acomaino!
Luis Orna V.
Director de la UGEL Acomayo
«El alumno no es superior a su maestro, pero todo aquel que esté bien instruido será como su maestro». — Lucas 6:40.